ClassWolf para profesores de yoga
Pasa lista desde el móvil en la puerta, ve exactamente quién está en clase y deja atrás la administración, para centrarte en enseñar, no en el papeleo.


Tu clase, ahora mismo#
La gente va llegando, desenrollando esterillas, buscando su sitio. Quieres saludarles, calmar la sala y empezar a la hora. En vez de eso estás entornando los ojos ante una lista impresa que ya está desactualizada, marcando nombres con un boli y preguntándote si la persona del fondo reservó o entró sin más. La clase ni siquiera ha empezado y ya estás haciendo administración.
Das clase de yoga por lo que pasa cuando todos respiran juntos. El papeleo a su alrededor es solo fricción.
Dónde se rompe#
Las cosas pequeñas se acumulan:
- La hoja en papel se imprime la noche anterior, así que la reserva de última hora o la cancelación nunca llega a tu lista.
- No sabes si a alguien le quedan créditos en el bono, así que le dejas pasar y esperas que se resuelva luego.
- Después de clase tienes que devolver notas a recepción, o teclear la asistencia al llegar a casa.
- Cuando el estudio pregunta quién vino de verdad el martes pasado, no sabrías decirlo.
Nada de esto es tu trabajo, en realidad. Pero siempre acaba cayendo en ti, en los minutos en que deberías estar enseñando.
Pasa lista desde el móvil, en la puerta#
ClassWolf pone la lista en tu móvil. Marca a la gente presente según llega: un toque cada uno, allí mismo en la puerta. Sin impresión, sin boli, sin meter datos al final del día. La lista siempre está actualizada, así que una reserva de hace una hora ya está ahí y una cancelación ya no aparece.
Saludar a alguien y pasarle lista es ahora el mismo gesto. La sala está en calma antes de que empiece la clase, no cinco minutos después.
Ve exactamente quién está en clase#
Abres la clase y ves quién ha reservado, quién ha llegado y cómo de llena está la sala. Si alguien va con bono, ClassWolf sabe si le quedan créditos: la asistencia descuenta el bono automáticamente, así que no eres tú quien lleva la cuenta en la cabeza ni quien la deja pasar. Puedes enseñar sabiendo que la sala está bien, sin hacer de portero.
Menos administración, y punto#
Como marcas a la gente según llega, la asistencia queda hecha en cuanto acaba la clase. Nada que entregar, nada que teclear en casa. Recepción y el estudio ven el mismo registro que acabas de crear, al instante. El traspaso que antes se comía el hueco entre clases simplemente desaparece.
Si das clase en más de un estilo o en más de una sala, todo está en el mismo lugar: las clases de tu día, en orden, cada una con su propia lista.
Un registro compartido con el estudio#
Tú, recepción y el dueño miráis todos la misma ficha única de cada alumno. Así, cuando alguien dice "seguro que reservé", la respuesta está en la pantalla, no es una discusión. Tu asistencia alimenta directamente los informes del estudio, incluidos los de ganancias que pueden decidir tu pago, sin que prepares nada extra.
Hecho en Europa, gratis para empezar#
ClassWolf está hecho en Europa y hay un plan gratuito sin tarjeta, así que el estudio puede probarlo sin líos y tú puedes ver cómo se siente pasar lista desde el móvil en una clase real antes de que nadie se comprometa.
Estás ahí para enseñar yoga. ClassWolf mantiene la administración fuera de tu camino y conecta tu clase directamente con la única plataforma que gestiona todo el estudio de yoga.