Pasa lista en el tatami y controla los cinturones — para instructores de artes marciales
Para instructores de artes marciales: pasa lista desde el móvil al borde del tatami, sigue el progreso de cada cinturón y gestiona promociones de grupo sin papeleo.

Das clase descalzo, sin bolsillos y con veinte alumnos saludando al entrar al tatami. Lo último que quieres es una lista de papel que rellenas después de memoria, o un portátil al que tienes que bajarte del tatami para llegar. ClassWolf te deja llevar la clase desde el móvil, marcar quién vino cuando aún lo tienes fresco y mantener el progreso de cada cinturón donde de verdad lo puedes usar.

Tu clase ahora mismo#
Llegan los alumnos, empiezas a calentar y la lista espera. Cuando termina la sesión, adivinas quién vino y quién se fue antes. El progreso de cinturones vive en un cuaderno en casa, así que cuando un padre pregunta cómo va su hija hacia el próximo examen, dices "ahí va" porque la foto real está en la mesa de tu cocina, no en el tatami.
Dónde se rompe#
La memoria no es un registro. Dos semanas después no puedes asegurar si un alumno hizo las cuatro sesiones que su examen requiere, ni si el bono que dejaste pasar todavía tenía clases. Cuando cubres la clase de otro instructor, entras a ciegas sobre quiénes son y qué grado tienen.
Una lista que cabe en la mano#
Abre la clase en el móvil al borde del tatami y toca a cada alumno presente según se colocan en fila. La asistencia queda registrada en su ficha única en segundos: sin carpeta, sin zapatos, sin salir del tatami. Si un alumno tiene un bono, se descuenta automáticamente al marcarlo, así nunca eres tú quien discute cuántas sesiones quedan.
Pasar lista debería llevar diez segundos al borde del tatami, no diez minutos en la mesa de la cocina.
Progreso de cinturones de un vistazo#
La ficha de cada alumno muestra su grado actual y con qué constancia entrena. Antes de un examen ves quién ha puesto las horas de tatami y quién ha faltado a la clase del jueves que necesita. Cuando un padre pregunta, respondes desde la misma pantalla sobre la que funciona la escuela, no desde una suposición.
Promociones de grupo sin papeleo#
Tras un examen no eres tú quien reescribe una pila de certificados en una hoja de cálculo. Actualiza a los alumnos que aprobaron y sus fichas llevan el nuevo grado a cada clase a la que asisten. El siguiente instructor que les dé clase —incluido tú el trimestre que viene— ve el cinturón correcto al instante.
Cubrir una clase que no sueles dar#
Pisa un tatami desconocido y abre la clase en el móvil: ahí está la lista, los grados y quién está inscrito. Sabes de un vistazo que la fila de atrás son cinturones verdes y que las dos caras nuevas son alumnos de prueba, así que enfocas la sesión bien desde el primer saludo.
Un tatami, una ficha, una escuela#
Lo que marcas en el tatami es la misma ficha que recepción ve en el mostrador y que el titular ve en los informes. Sin doble registro, sin cuadre de fin de semana, sin "¿llegaste a apuntar eso?". La asistencia y los cinturones de tus alumnos fluyen directos a la foto general.
Significa que puedes dedicar la clase a enseñar, no a registrar, y aun así saber que todo aquello sobre lo que funcionáis tú y la escuela de artes marciales vive en una sola plataforma.